UN ANTES Y UN DESPUES
Sin tener la más mínima idea de lo que ese momento, por primera vez, iba a significar en mi vida apareció él, en el momento preciso, el día que era, a la hora que debía ser, con su parche de amigos, al principio me sentí abrumada, —imagínense, si salir era un dolor de muela para mí, ¿ahora socializar?. Pero la calidez y alegría con la que llegaron esos chicos (obvio muy pillos), escucharlos era como escuchar ese tipo de salsa que sin querer te hace mover los pies. En la adolescencia para nadie es un secreto que los jóvenes están en la montaña rusa de las hormonas y en sus niveles de testosterona más alto, creo que es donde sacan sus más ingeniosas y genuinas estrategias para conquistar chicas, en esos años, muchos tenían un refrán: Chicas nuevas en el barrio = carne fresca. Para ellos por ser de otra ciudad, de alguna forma éramos como un misterio por descubrir, chicas a quienes se acercaría con curiosidad y picardía. —¡Pero puedo decir que jamás me había reído y me había sentido tan f...